El Equipo de Pastoral de nuestro colegio vivió un momento muy especial al despedir a nuestro capellán, Padre Alejandro Quiroz Troncoso, quien inicia una nueva etapa de formación y crecimiento que enriquecerá su ministerio, permitiéndole continuar con su misión de servicio a la Iglesia con el compromiso y la vocación que han guiado su servicio sacerdotal.
En la actividad también participó la directora, Sra. NIlda Leal y la representante legal, Hna. Antonieta Vergara. Cabe recordar que la comunidad educativa también fue parte de la despedida del sacerdote en la eucaristía de celebración del Día de la Virgen de la Paz, instancia en que la Hna. Carmen Gloria impuso la imagen de la Virgen, simbolizando la protección y bendición en esta nueva misión de sacerdocio.
Trabajo Pastoral
Durante más de una década, el Padre Alejandro Quiroz cumplió el rol de capellán del colegio y acompañó la vida espiritual de nuestra comunidad educativa como capellán del Liceo Sagrados Corazones de San Javier, servicio que desempeñó en paralelo a su labor como párroco de la Parroquia San Francisco Javier.
Su ministerio estuvo especialmente vinculado a la Pastoral del colegio y a los grupos pastorales de estudiantes como Infancia Misionera y la Pastoral Juvenil, promoviendo espacios de encuentro con Cristo y de crecimiento en la fe. La celebración de las eucaristías semanales por curso, los sacramentos, las confesiones, jornadas de reflexión y formación y misas con la comunidad fueron parte de las instancias que fortalecieron la vida pastoral de nuestra comunidad.
Con un estilo sencillo, cercano y acogedor, el Padre Alejandro acompaño a estudiantes, funcionarios y familias en distintos momentos de su camino de fe. Su testimonio sacerdotal, su espíritu de servicio y su compromiso con el carisma de los Sagrados Corazones dejan una huella en la historia de nuestro liceo.
Al despedirlo, expresamos nuestro más sincero agradecimiento por su entrega, dedicación y cercanía durante todos estos años y confiamos en que el Señor seguirá guiando cada uno de sus pasos y que esta nueva etapa será fecunda para su ministerio y servicio a la Iglesia.







