Como parte de la Misión Diocesana 2026, cuyo lema es «Con la Virgen del Carmen, nosotros somos testigos», nuestro colegio a través de su Pastoral, se ha unido activamente a esta iniciativa de la Diócesis de Linares, promoviendo la oración en familia mediante el recorrido del Altar Misionero y el Cuaderno Misionero por los hogares de nuestra comunidad educativa.
La Hna. Carmen Gloria Mancilla, quien está coordinando la actividad, en conjunto con profesor Renzo Valenzuela, explicó que esta acción responde al llamado de la Iglesia chilena en el contexto de la conmemoración del Centenario de la Coronación de la Virgen del Carmen. Cabe precisar que los delegados de Pastoral de los cursos fueron los primeros apoderados en recibir el Altar Misionero, asumiendo la misión de prepararlo y animar momentos de oración durante las reuniones de apoderados.
«Desde la Pastoral Familiar diocesana nos motivaron para que este Altar Misionero fuera recorriendo las familias y nosotros como Liceo, junto a los delegados de Pastoral de cada curso, organizamos este recorrido. Cada viernes, en la capilla del colegio, se realiza el traspaso del Altar y cuaderno a una nueva familia, en un sencillo momento de oración y de envío. Según destacó la religiosa, la iniciativa ha tenido una excelente acogida», señaló la religiosa SSCC.
«Las familias están muy felices y agradecidas de tener este tiempo de oración en familia. En sus casas preparan un espacio especial para recibir al Señor que nos visita por medio de la Virgen del Carmen», concluyó.
Camino de fe

Por su parte, el Pbro. Raúl Moris, Vicario de Pastoral del Obispado de Linares explicó que esta iniciativa forma parte del camino pastoral que vive la Diócesis: “En el Sínodo del Centenario, realizado en 2025, discernimos que debíamos salir a dar testimonio de nuestra fe, por eso cada parroquia ha tenido que armar su grupo misionero. A esto se suma- este año- la celebración del centenario de la Coronación de la Virgen del Carmen, quien también nos acompaña en nuestro camino misionero que esperamos culminar con una gran Fiesta Misionera en noviembre», concluyó.
Con esta iniciativa, el Liceo Sagrados Corazones reafirma su compromiso con la formación espiritual de sus estudiantes y familias, promoviendo espacios de encuentro, oración y vida comunitaria que fortalecen la fe y el sentido de misión, en comunión con la Iglesia diocesana.


Durante las reuniones de apoderados, los delegados asumieron la misión de preparar el Altar Misionero







